VÍDEO EN GUGGENHEIM Y ARTIUM
Aprovechando las vacaciones me paseo por el Guggenheim de Bilbao. La fundación ha decidido honrar a su fundador Solomon con la exposición “De lo privado a lo público” Podría haber sido una gran exposición pero no lo es. El ambicioso planteamiento se diluye en unas cuantas obras que no explicitan el tránsito que promete el título.
Aparte de conocer que las fundaciones se constituyen para obtener ventajas fiscales y para hacer público un patrimonio sin perderlo, nos hubiera gustado saber muchas otras cosas que la exposición no nos explica. Aunque algunas cosas saltan a la vista. Las obras expuestas de grandes nombres son todas de sus primeras épocas; de cuando eran baratas. Me viene a la memoria la actuación de la sobrina de Solomón Peggy “ayudando” a los artistas que vivían en París a salir de Francia en los albores de la segunda guerra mundial... a cambio de unas cuantas obras de arte. Los caminos del coleccionismo pueden ser tenebrosos, pero todo se disuelve en el resultado: esa gran colección que de cualquier manera... hubiera sido amasado por otro coleccionista.
Pero no fui al Guggy para ver la historia de la colección sino para, en la muestra “Instalaciones II”, echar una mirada a las últimas adquisiciones de la fundación, en este caso, de vídeo. Lo que pone en el programa lo podéis leer en internet por lo que os diré lo que realmente había allí.
Mariko Mori (precisamente la que ilustra el folleto de propaganda) se había caído de la programación, aunque su compañero Isaac Julien figuraba con el vídeo “Paraisos omeros” (si le poneis una “h” en seguida sabréis de que va). Mika Rottenberg también había desaparecido sustituido/a por Pierrre Huyghe. Todos los vídeos se han adquirido en los últimos cinco años y dos de ellos los había visto expuestos (posiblemente en ARCO. “El lugar en donde se concentran todas las compras institucionales”). Entre ellos las obras de Douglas Gordon y Philippe Parreno “Zidane un retrato del S XX” de 90’ y dos pantallas, y la de Cao Fei “Utopía de quien” de 22’ filmada en la factoría OSRAM, ambas de 2006. Dos documentalazos como la copa de un pino.
Slater Bradley presentaba una trilogía sobre el mundo del espectáculo de duraciones moderadas (entre 3’34’’ y 2’17’’) en donde lo más destacado es un sosias de Michel Jakcson bailando sin sonido. Y que más voy a deciros. Ryan Trecartin hacía durar su “Yo ser area” 108’ (¡Más que un largometraje!). Finalmente Jane Louise Wilson hacía durar su “Gamma 1999” 6’09’’.
Si esto es el video-arte que dentro de unos años exhibirá la fundación en sus museos como arte representativo del momento en que vivimos, alguien está muy equivocado. Ellos o yo.
A pocos kilómetros, en Vitoria Artium también exhibe vídeo dentro de su programa de exposición de sus fondos (la colección permanente). Museo vacío donde los haya han reducido la entrada a una aportación voluntaria. Habría que abrir un debate sobre la proliferación de museos de arte moderno por la geografía hispana. Edificios emblemáticos para colecciones, generalmente de las Diputaciones. Solo les falta el público. Es la función la que crea el órgano y no viceversa. El oficio de agitador cultural tiene un futuro espléndido.
Mireia Masó nos propone una congelada mirada sobre su “Antártida experimento” (2006) de 54’16’’. ¡Para quedarse helado!
Javier Codesal (al que vimos recientemente en la Virreina de Barcelona) expone “Longevos” (2008) de 18’20’’. Siempre interesante.
Olga Adelantado en “Walk with me” (2004) nos propone el enésimo juego fractal con las ramas de los árboles, moderado a 2’40’’
Ignacio Uriarte en su “Vídeo” nos propone la generación de un dibujo en pantalla (¡otra vez!). 2006. Duración desconocida.
Miguel Angel Rios se fascina con la profundidad de campo en “Fuera de foco” (2008) en un comedido 2’14’’.
Iratxe Jaio nos propone un “Triptic” en el que los zombis habitan el centro comercial en tres pantallas. Interesante.
Allora y Calzadilla en “Irrealizable goals” (2007) nos introducen en el cutre-futbol.
Juan Zamora presenta una video-instalación de original concepción.
Por último Sergio Prego nos presenta su “Antivídeo” (2005) de 7’15’’. No comprendo como empieza la superación del vídeo cuando todavía -como quien dice- no ha empezado.
Y así empieza el año de vídeo. Exactamente igual que lo dejamos. ¡Bueno. No exactamente igual! Si bien las producciones no parecen haber cambiado de tendencia (excepto en el recorte del sufrimiento), lo que si ha cambiado es la incidencia del video en el mundillo del arte. Los premios a Viola y Rist (de la que veremos una muestra en primavera en la MIró) en Cataluña muestran una apertura al formato vídeo nunca ante alcanzada. La presencia de vídeo en los museos de Euskadi (ante la indiferencia general de los visitantes, todo hay que decirlo). La ampliación del espacio vídeo en Arco y Estampa. El mantenimiento de la apuesta en la Bienalle (¡gracias Venezia. Mereces ser nombrada la ciudad del vídeo!). La institucionalización de Loop. La aparición de una miriada de nuevos festivales de vídeo por todo el mundo. La implicación de las galerías barcelonesas (Niu, H20.. y otras). ¡Esto se mueve! ¿Se mueve también la creatividad?







